La Iglesia anuncia en el mundo de la cultura el mensaje de salvación de Jesucristo, que da sentido a nuestra vida y nos muestra el camino de la verdad y del bien
La enseñanza de la religión en la escuela proporciona respuestas a las grandes preguntas que todos nos hacemos en nuestro interior: quién soy, para qué he nacido, cual será mi fin, cómo ser coherente.
Esta enseñanza estimula la capacidad moral y espiritual de la persona, crea una auténtica cultura del amor, de la verdad, del bien, de la libertad y del progreso, que surge de Dios Padre, se funda en Jesucristo y se alimenta del Espíritu.
La enseñanza religiosa, en diálogo con la cultura, es una oferta escolar necesaria para que los alumnos y alumnas conozcan las raíces cristianas de la civilización occidental y, en concreto, de la cultura española.
El evangelio es fuente de luz y discernimiento. Con la persona de Jesucristo el alumno puede conocer y vivir los valores que forman parte del proyecto de Dios para la humanidad: la dignidad, el amor; la paz, la solidaridad, la justicia, la libertad...
El anuncio de Jesucristo hace posible la plenitud y la orientación de la vida, respondiendo a una de las necesidades más profundas del ser humano, "la nostalgia de infinito", que le lleva a buscar a Dios.